De las notas en la servilleta al Plan de Negocios

¡Hay gente muy creativa! Hay personas que tienen una enorme capacidad de, con solo mirar algo, identificar una oportunidad de hacer negocios. Personas que pueden dibujar en una hoja de papel un proceso nuevo o que pueden hacer apuntes en una servilleta mientras discuten una nueva idea cuando están tomando un café. Sin embargo, todavía hay muchas personas que tienen dificultad de avanzar desde las notas y la inspiración hasta un plan de negocios con viabilidad económica. 

Esa capacidad que tienen las personas de generar ideas de negocios es mucho mas pronunciada en los días de hoy porque la internet nos ha facilitado y fomentado la innovación. Eso ocurre porque el crear un negocio nuevo nunca fue tan fácil y el costo nunca ha sido tan bajo. El emprendedor nunca estuvo tan de moda como hoy. A cada día conocemos nuevos ejemplos de personas que, aun con muy poca edad y ninguna experiencia, se hicieron millonarias a partir de una idea nueva o de una forma nueva de implementar un negocio. A cada día también vemos nuevos modelos de negocios, vemos empresas on line en las que no nos queda claro qué es lo que están vendiendo, o a quién les están facturando, o sea, no nos queda claro cómo ganan dinero. Hay modelos de negocios innovadores en los que los usuarios reciben un servicio gratis porque no son los clientes. Facebook es un buen ejemplo de eso ya que sus usuarios reciben gratis un servicio de comunicación con sus amigos, parientes y clientes por el cual pueden compartir datos, fotos, videos, experiencias y no tienen que pagar nada por eso. 

Los modelos de negocios innovadores, la facilidad de crear nuevos emprendimientos y de alcanzar mercados sin fronteras que tenemos hoy, fomentan las nuevas ideas. También actúan en el mismo sentido la economía colaborativa (shared economy) y los espacios de trabajo en grupos y en cooperación (coworking) que, a través del intercambio libre, ayudan a crear ideas nuevas y formas innovadoras de hacer las cosas. Todas esas herramientas nos enamoran y nos llevan a pensar en proveer productos o servicios a la comunidad sin pensar en el resultado. Y, con frecuencia, vemos personas con muchas ideas en la cabeza pero sin un plan de negocios, sin una forma de monetizar sus ideas. Son personas que seguramente necesitan ayuda de alguien que pueda entender sus ideas, interpretar sus objetivos y traducirlos en la ecuación de ingresos menos costos es igual a resultado. Hay que saber cuestionar y evaluar las posibles fuentes de ingresos porque, como ya se ha dicho, hay modelos de negocios que no son claros como la cuenta del panadero. La tecnología hoy nos permite brindar un servicio sin costo a una comunidad de usuarios mientras se obtienen ingresos de otras fuentes como, por ejemplo, el trafico en la pagina. Hay que saber también identificar claramente los costos y eso viene de la identificación exacta de los procesos que se necesitan para vender un producto o brindar un servicio. En la parte de procesos, hay que tener en cuenta que las personas tienen necesidades distintas y crecientes y que el emprendimiento tiene que avanzar para satisfacerlas. 

A partir de la correcta identificación de esos componentes naturales y tan necesarios en cualquier negocio, se avanza a evaluar el resultado económico de la idea. Aquí es absolutamente necesaria la habilidad de poder escribir con palabras sencillas pero exactas lo que hay de posibilidad de negocios en un idea. El acto de escribir la idea desde el punto de vista de quien quiere crear un negocio aclara los pensamientos y provee un rumbo a la creación de un emprendimiento. El saber bajar una idea al papel es clave. Claro que el papel aquí es solo una expresión ya que la tecnología también nos facilita editores de textos y formas de almacenamiento que no requieren la forma física del papel. Escribir bien es la clave. Es la escrita la que transforma la inspiración en negocio posible porque es a partir de la escrita que se comunica una idea a colaboradores, inversores, socios, usuarios y clientes.  

A partir de buena formulación de la idea, un consultor con experiencia puede hacer las proyecciones de ventas y resultados, crear un plan para que la idea se haga conocida y demandada por sus usuarios o clientes, evaluar las necesidades de capital para la inversión y el retorno que ese capital va a tener a lo largo del tiempo y, en fin, presentar un buen plan de negocios a partir de la inspiración volcada en algunas notas o dibujos en una servilleta. 

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