Mas alto que el virus

¡Parece que pronto se termina la cuarentena! 

Las noticias desde Europa y Estados Unidos son “buenas” ahora que la pandemia viene aflojando en sus terribles números. Las comillas son porque los datos de contagios y muertos nunca son buenos, aunque sean reducidos. Aquí en la Argentina, las provincias ya están en vida casi normal mientras el area metropolitana de Buenos Aires sigue en el encierro pero un poco más flexible. ¡Al fin, parece que la pesadilla se termina!

¿Será que debemos ser tan optimistas? Esa es la pregunta que me hago a cada día cuando se publican los números. Justo cuando se empieza a flexibilizar la cuarentena, los números de contagios se disparan. ¿Coincidencia o consecuencia? 

Hay muchas versiones, dependiendo de quienes contestan la pregunta. 

Mas allá de que el presidente dijo el 9 de mayo que se había aplanado la curva y los números posteriores no lo corroboraron, hay gente que dice que hubo un error inicial en la estrategia, algo como un pecado original. Lo que dicen es que la cuarentena empezó demasiado temprano, cuando todavía no era necesaria, por el miedo que tenía el gobierno por saber que el sistema de salud no estaba preparado. Por eso, parece que no termina nunca. Es la cuarentena más larga del mundo y ya pasó de cuarentena a ochentena y va a ser centena antes que se termine. 

Bueno, no soy especialista en el tema por eso no sé si esa versión es correcta. Solo la menciono para que alguien la investigue y la confirme o no.

Lo que sí me parece irreversible es que la ochentena se termina. Si no es por ley será por hartazgo y necesidad económica. Miren lo que pasó el lunes en Buenos Aires con el running. En el primer día se juntaron miles de personas, seguro que muchas no se dedican a correr y por ahí nunca lo hicieron en la vida. Pero había una enorme demanda reprimida, la demanda de salir de casa. Seguro que hoy, tres días más tarde, todavía hay gente a quienes les duele los gemelos por la actividad del lunes, porque fue la primera vez que salieron a correr en la vida. 

De tanto leer sobre el Corona Virus en estos muchos días de encierro, me pongo contento porque, como diría Michael Porter, tengo una ventaja competitiva. Este virus es, entre todos los otros conocidos, un virus grande porque mide un máximo de 160 nanometros. ¡Exactamente! Medido en metros sería 0,00000016. Lo bueno de eso es que el virus, cuando lanzado al aire por un estornudo, tos o solo la voz de una persona contagiada, se precipita al suelo por gravedad. 

La ventaja competitiva es que soy alto, es decir, con zapatos y unas medias gruesas de invierno, estoy por arriba de los metro y noventa. Estoy por arriba de las bocas y narices de la mayoría de las personas. De hecho, a muchos les veo el pelo por arriba y veo partes del pelo que ni el propio dueño puede ver en el espejo. Tomo aire donde muy pocas personas pueden arrojar virus, donde el aire es más puro y menos contaminado.

¡Listo, entonces! De mi parte, ¡que se termine el encierro! 

En tiempo: por las dudas, me pongo barbijo. Ese gusanito chino es grande pero liviano, ¡que no sea cosa que una pequeña brisa lo haga visitar nuevas altitudes! 

3 respuestas a “Mas alto que el virus”

  1. Muy buena la Nota Fer….lamentablemente como me dijo una medica del Hosp. Italiano (donde mi hijo al principio de la cuarentena estuvo 3 dias en observacion……y termino siendo dengue)….No hay tratamiento efectivo , y menos vacunas esto va para largo…….aguantar

  2. Muy bueno Fer!!! Me hiciste reír mientras te imaginaba jugando al golf dentro de tu casa y rompiendo todo….o con el pelo largo llegando a nivel hieppie pero salvado por la altura que alcanza el aire puro…jajajaja
    Sin dudas este bicho llegó para enseñarnos algo….

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